Las tradiciones
Las tradiciones, son el código milenario de las reglas cainitas, estas leyes se crearon después de la muerte de la segunda generación, estas tradiciones no soy leyes formales y escritas, pero todo vástago las conoce, algunos cainitas sostienen que estas reglas fueron creadas por el propio Caín, pero lo mas probable es que hayan sido los antidiluvianos de la tercera generación, para limitar a su progenie. Las tradiciones son las siguientes:
La Primera Tradición: La Mascarada.
“No revelarás tu verdadera naturaleza a los que no son de tu Sangre.
Si lo hicieras, renunciarás a tus derechos de Sangre.”
Es el corazón de lo que se conoce como “Mascarada”, esta tradición consiste en ocultar la existencia de los vampiros a los mortales, ya que esto pone en riesgo al mismo vampiro y a toda la Estirpe.
La Segunda Tradición: El Dominio
“Tu dominio es tu propia responsabilidad
Todos los demás te deberán respeto mientras estén en él
Ninguno puede desafiar a tu palabra mientras este en tu dominio.”
Esta tradición a disminuido su importancia, en la actualidad solo los vampiros más poderosos reclaman una cuidad como su dominio, esta tradición es lo que le puede dar al vampiro el derecho a reclamar el principado de cierta área, aun así cada vástago es, hasta cierto punto, responsable de la zona que rodea su refugio o del área que frecuente.
La Tercera Tradición: La Progenie
“Solo engendrarás a otro con el permiso de tu Antiguo.
Si creares otro sin la aprobación de tu Antiguo,
tanto tú como tu progenie seréis ejecutados.”
Solo puedes crear a otro vampiro con el permiso del príncipe de tu zona, en caso de que el chiquillo ya haya sido creado, el príncipe tiene todo el derecho de reclamas al vástago como su propiedad, o declarar proscritos al chiquillo y a su Sire.
La Cuarta Tradición: La responsabilidad
“Aquéllos a los que creares son tus propios hijos.
Hasta que tu progenie sea liberada, les mandarás en todos aspectos.
Tú deberás sufrir por sus pecados.”
Mientras un vampiro aún es un chiquillo, y está bajo el cuidado directo de su Sire, no tiene derechos, a menos de que el Sire lo proteja cualquiera puede matarlo o alimentarse de el, al crearlo el Sire debe presentar al Chiquillo frente al príncipe, si este no lo acepta el chiquillo deberá partir y buscar otra cuidad donde vivir.
La Quinta Tradición: La Hospitalidad
“Honra el dominio de los demás.
Cuando llegues a una cuidad extraña te presentarás al que mandare.
Sin la palabra de aceptación nada eres.”
Los vampiros aborrecen viajar, ya que los riesgos son muy grandes, cuando lo hacen, los recién llegado deben presentarse ante el Antiguo que haya reclamado el lugar como suyo. Es simplemente una señal de cortesía. Hay vástagos que jamás se presentan, y prefieren vivir en la oscuridad, aislados completamente de la sociedad vampírica.
La Sexta Tradición: La Eliminación
“Se te prohíbe eliminar a otros de tu especie.
El derecho de inmolación pertenece sólo a tu Antiguo.
Sólo los más antiguos podrán convocar la caza de sangre”
Si bien al principio el Sire tenia solo este derecho, en la actualidad, la mayoría de los príncipes imponen estrictamente su monopolio sobre la extinción de otro cainita, si hay una muerte en su dominio el príncipe investigará hasta encontrar al asesino, el príncipe ejerce su derecho de eliminación convocando abiertamente a una “Caza de Sangre”.

